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Una de las definiciones que encontramos en el diccionario de Dadaísmo
es: "Movimiento artístico y literario, nacido en 1916, que se basaba en lo
absurdo, lo irracional y lo espontáneo, eliminando la relación entre el pensamiento
y la expresión: la ruptura que supuso el dadaísmo fue la base de las posteriores
vanguardias." Sin
duda el movimiento dadaísta fue la vanguardia más radical, la que
más perplejidad creó, la más destructiva, la más subversiva.
La principal pretensión del movimiento era la de hacer del objeto de arte
algo irrisorio, histriónico y su fin primero era acabar con el arte. Crear
el antiarte. El dadaísmo se revela como un estado espiritual nihilista
que en el arte se traduce de diferentes maneras. El malestar era generado por
la Primera Guerra Mundial, que no era más que el punto culminante de la
crisis que arrastraba Europa desde los principios de la era contemporánea.
El movimiento dadaísta no puede concebirse sin aludir a Tristan Tzara el
mayor divulgador y quien mejor ejemplifica hasta con su conducta el espíritu
dadá. Él dice «Dadá, no significa nada». En el
manifiesto dadaísta de 1918 compuesto de incoherencias, insultos, sarcarmos,
apologías contra la irracionalidad y el delito, las únicas palabras
escritas con mayúscula son libertad y vida. El dadaísmo nace en
Zurich y luego viaja a Estados Unidos, a Nueva York, a través de los exiliados,
como Picabia, Duchamp. Pero donde adquirió la gloria fue en París.
Para hacernos una idea del pensamiento dadaísta, recogemos el
párrafo final del manifiesto dadaísta publicado por Tristan Tzara
en el tercer número de la Revista Dada de Zurich, en 1918 : ...
"Yo proclamo la oposición de todas las facultades
cósmicas a esta blenorragia de un sol pútrido salido de las fábricas
del pensamiento filosófico, la lucha encarnizada, con todos los medios
del Asco DADAÍSTA: Todo producto del asco susceptible de convertirse
en una negación de la familia, es dadá; protesta con todas las fuerzas
del ser en acción destructiva: dadá; conocimiento de todos los medios
hasta ahora rechazados por el sexo púdico del compromiso cómodo
y la cortesía: dadá; abolición de la lógica, danza
de los impotentes de la creación: dadá; de toda jerarquía
y ecuación social instalada para los valores por nuestros lacayos: dadá;
cada objeto, todos los objetos, los sentimientos y las oscuridades, las apariciones
y el choque preciso de las líneas paralelas, son medios para el combate:
dadá; abolición de la memoria: dadci; abolición de la arqueología:
dadá; abolición de los profetas: dadá; abolición del
futuro: dadá; creencia absoluta indiscutible en cada dios producto inmediato
de la espontaneidad: dadá; salto elegante y sin perjuicio de una armonía
a la otra esfera; trayectoria de una palabra lanzada como un disco sonoro grito;
respetar todas las individualidades en su locura del momento; seria, temerosa,
tímida, ardiente, vigorosa, decidida, entusiasta; pelar su iglesia de todo
accesorio inútil y pesado; escupir como una cascada luminosa el pensamiento
chocante o amoroso, o mimarlo "con la viva satisfacción de que da
igual" con la misma intensidad en el zarzal, puro de insectos para la sangre
bien nacida, y dorada de cuerpos de arcángeles, de su alma. Libertad: dadá,
dadó, dadá, aullido de los dolores crispados, entrelazamiento de
los contrarios y de todas las contradicciones, de los grotescos, de las inconsecuencias:
la vida. " Para mayor información consultad con
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página pertenece a "Glosario básico sobre movimientos culturales".
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